Nacido en 1967, en plena Sierra de Gredos, donde el sol y el cielo rompen las piedras, y donde al mismo tiempo surge un amor profundo por ellas. Empecé de forma autodidacta, buscando una forma de vida alternativa a mi anterior e intenso trabajo como restaurador. Lo que comenzó como una afición se convirtió en una auténtica pasión y en una constante búsqueda de conocimiento.
FERNANDO MARQUÉS GARCÍA
Fragmentos que al unirse revelan belleza
Poner orden en mi vida, poner orden donde hay caos: de ese sincronismo deriva mi iniciación y afición al mosaico. Crear a partir de fragmentos, buscando un resultado abstracto impregnado de los colores más genuinos que nos ofrece la naturaleza.
He expuesto en muchos lugares de la geografía española, y numerosas instituciones y particulares cuentan con alguna obra mía.
Habilidades esenciales en un artista del mosaico
PRECISIÓN PACIENTE
El mosaísta trabaja con cientos, a veces miles, de piezas diminutas. Cada tesela debe colocarse con exactitud para lograr armonía en el conjunto. Esta labor exige una profunda concentración, atención al detalle y una paciencia casi meditativa.
VISIÓN COMPOSITIVA
Antes de ensamblar, el artista ve el todo en su mente. Tiene una fuerte intuición visual: sabe cómo equilibrar color, forma, textura y ritmo para que la obra final respire coherencia y emoción, incluso cuando nace del caos de fragmentos.
CAOS EN BELLEZA
Capacidad de transformar lo fragmentado en belleza. Esa sensibilidad para transformar lo roto en unidad es tanto técnica como filosofía: el arte del mosaico es en sí una metáfora de reconstrucción.

